III Domingo de Pascua – Ciclo A

3º PASCUA A

Escuchad bien, enteraos

Jesús al que matasteis Dios lo ha resucitado.

Cómo quiere el señor hoy también a nosotros resucitarnos activando nuestra vida en las obras, pensamientos y sentimientos que han de llenar nuestra existencia.

El Señor no abandono a su Hijo y tampoco nos abandona a nosotros. No os perece que somos nosotros quienes en múltiples ocasiones abandonamos al Señor cuando descartamos de nuestra vida a personas o nos cerramos a la amistad estando abiertos solo para quien nos apetece.

El salmo de hoy nos invita a pedir al Señor que nos enseñe el sendero de la vida y el evangelio nos urge a pedir al Señor nos enseñe ese sendero.

En el evangelio hoy vemos como los decepcionados se escapan de Jerusalén, escapan del problema, no ven nada, no hacen caso a las mujeres.

En el camino un hombre bueno que derrocha bondad se les acompaña en esa huida. Si pensamos cuantas personas buenas pone el Señor en nuestro camino. Cuántos comparten con nosotros su pan, su vida, sus problemas, angustias y al final descubrimos la alegría de estos encuentros donde la presencia de Jesús está dentro de nosotros.

Quédate con nosotros Señor, hazte nuestro compañero de camino.. continúa saliendo al paso de nuestras decepciones, abandonos. No dejes de iluminarnos con tu Palabra ni de alimentarnos con tu pan.