Ascensión del Señor ciclo A

ASCENSION A

Buenos días a todos aquí se acaba el tiempo de mirar… Hoy nos convertimos en cristianos que debemos hacer las cosas por nuestros medios y con la fuerza que el Espíritu nos da. Hoy se acaban las excusas… Es lo mismo que el día del examen:… Hoy es nuestro día de demostrar que sabemos todo… Hoy es el Domingo de la Ascensión de Jesús, es el día en que nos da su mandato: bautizar a todas las personas y anunciar el mensaje de amor que Jesús nos ha dejado… Tan sencillo, tan complicado…

Nos dice el evangelio que algunos vacilaban… Que no se terminaban de creer todo esto de la resurrección… Y no es para menos… Ante la novedad, ante lo «imposible» lo normal es dudar… Cuando nos exigen poco no tenemos dudas, lo hacemos rápido y vamos a otra cosa, pero cuando nos piden mucho… Cuando hay que ir más allá de lo normal… de los límites conocidos…

¿Qué quiero decir con todo esto? Muy sencillo: La misión que nos encomienda Jesús nos puede parecer imposible, irrealizable… Pero es que Jesús en ningún momento nos pone fechas, es más, nos dice que estará con nosotros hasta el fin de los tiempos… Y eso es lo importante. Cada día damos un pasito, luego otro… Lo mismo nos pasa con este mandato de Jesús: cada día empieza por ti, por descubrir a Dios en tu vida. Luego lleva esa alegría a las personas que viven a tu lado, después a tus amigos… Que se note que eres cristiano en tu manera de hablar, de servir, de ser testigo del Evangelio… Y la meta la lograremos entre todos, paso a paso… Sabemos que contamos con Jesús.

Para terminar, recordad una frase de la segunda lectura: «Que el Padre de la gloria ilumine los ojos de vuestro corazón» Mirad lo bonito que es eso para nuestra vida: ver con el corazón, ver con el amor puesto en todas las personas y cosas que hacemos… Chicos, ¡Qué grande es ser cristiano!

VI Domingo de pascua ciclo A

 

Comentario al evangelio del Domingo VI de Pascua · Dibujos de Fano ...

6º PASCUA A

Imaginad que tenéis el mejor coche de toda la ciudad. El más bonito y el que más corre… Pero no tenéis la llave… Y que una vez que tenéis la llave, os dais cuenta que no tiene gasolina… ¿De qué os sirve? ¿Dónde os lleva?

Lo mismo pasa con el Bautismo y la Confirmación, que es lo que hemos escuchado en la primera lectura: El bautismo es la llave de entrada para pertenecer a Dios, su Iglesia, todo lo que podemos ser, hacer y conseguir… Pero la Confirmación es recibir el Espíritu Santo, es la gasolina que hace que nos movamos a todos los sitios. Sin el Espíritu enseguida nos cansaríamos, enseguida veríamos solo problemas… ¿Conocéis a gente que solo ve lo malo y los problemas? ¿A personas que están siempre diciendo: no, no, no…? ¿Os gusta estar con ellas? .

Por eso en la segunda lectura san Pedro nos dice una frase preciosa: «Estad dispuestos a dar razón de vuestra esperanza a todo el que os la pida» ¿Te imaginas que te pregunten por qué estás feliz? Me encanta estar rodeado de personas alegres, amigos que se mueven, que juegan, que me cuentan cosas… ¿A vosotros? Pues claro que queremos estar con estas personas que nos animen, que nos cuenten cosas alegres… La buenas notas, los éxitos en el trabajo, los cumpleaños y mil cosas mas.

Hoy la lectura nos recuerda que debemos estar también alegres: Por sentirnos llamados por Jesús. Por compartir el Pan de la Eucaristía. Por estar rodeado de otros hermanos en la fe.
 Por saber que Jesús pide el Espíritu para nosotros. Por estar en Pascua viviendo la alegría de la Resurrección.
 Por ser domingo y día de fiesta de familia, de reunión.

Dios quiere que seamos servidores y testigos de la alegría… Comuniquemos hoy nuestros motivos de felicidad. Gracias por sonreír.

 

Canto a María

5º DOMINGO DE PASCUA CICLO A

5º PASCUA A

Hola amigos y amigas… ¿Os acordáis de estos domingos pasados lo bien que se llevaban los primeros cristianos, lo amigos que eran? Pues ya empiezan los problemas… Esto es una cosa que nos pasa a todos: empezamos con muchas ganas y al poco tiempo comienzan los desánimos, parece que hacemos lo mismo, per- demos un poco de «fuelle», nos volvemos a quejar de lo de siempre… ¿Os suena? ¿Os ha pasado lo mismo con una actividad o un deporte o con alguna otra cosa, que perdemos la ilusión muy pronto… ¿Os ha pasado alguna vez?.

Pero los apóstoles toman la iniciativa para resolver el problema lo antes posible. ¿Recordáis qué problema tenían en la primera comunidad?. Exacto, que atendían más a unas viudas que a otras. Se ve que esto del racismo es algo muy, muy antiguo… Pero los Doce toman cartas en el asunto antes de que vaya a más. Es una lección para aprender: los problemas, cuanto antes los solucionemos, mejor.

  • Si te has enfadado con tu madre, no te vayas de casa antes de disculparte.
  •   Si discutes en casa termina tu día poniendo paz.

 

Y a Jesús lo escuchamos hoy en el Evangelio diciendo que es el camino. Si os acordáis, la semana pasada nos dijo que era la puerta por la que pasan las ovejas. Hoy nos dice que es el camino… Lo que no nos dice es la forma: Unas veces será cuesta arriba, otras con curvas, otras cuesta abajo, otras a caminar con viento, con sol… Jesús nos dice que nos pongamos en marcha. Esa es nuestra decisión: Caminar, no decidir por donde tiene que ir ese camino… Somos peregrinos. Sabiendo que Jesús camina siempre a nuestro lado.

 

Domingo 4º Pascua ciclo a

 

4º PASCUA A

Para pensar: El Papa Francisco nos dice que orar es escuchar en nuestro interior la voz del Señor. Sin esa escucha dócil y confiada no podemos ser discípulos suyos. Además necesitamos recuperar tambièn la primacía de la esperanzza de la vida eterna. Vivimos aquí para llegar allá. Aquello es lo definitivo. No se trata de desear ir al cielo más pronto o más tarde. Eso le corresponde a Dios. En nosotros está el vivir deseando que la vida eclesial sea realmente el modelo de nuestra vida en el mundo y la razón de ser de todos nuestros deseos y actuacionesen la vida acutal. Orar decia Santa Teresa es hablar con quien sabemos nos ama. La oración es siempre un anticipo de nuestro encuentro con Dios. Termino con esta frase para que nos la interioricemos: “Señor Jesús, te amo, ayúdame a llegar hasta ti. Quiero verte y vivir contigo. Perdona mis pecados y acógeme en tu gloria de Dios” frase de Fernando Sebastian.

III Domingo de Pascua – Ciclo A

3º PASCUA A

Escuchad bien, enteraos

Jesús al que matasteis Dios lo ha resucitado.

Cómo quiere el señor hoy también a nosotros resucitarnos activando nuestra vida en las obras, pensamientos y sentimientos que han de llenar nuestra existencia.

El Señor no abandono a su Hijo y tampoco nos abandona a nosotros. No os perece que somos nosotros quienes en múltiples ocasiones abandonamos al Señor cuando descartamos de nuestra vida a personas o nos cerramos a la amistad estando abiertos solo para quien nos apetece.

El salmo de hoy nos invita a pedir al Señor que nos enseñe el sendero de la vida y el evangelio nos urge a pedir al Señor nos enseñe ese sendero.

En el evangelio hoy vemos como los decepcionados se escapan de Jerusalén, escapan del problema, no ven nada, no hacen caso a las mujeres.

En el camino un hombre bueno que derrocha bondad se les acompaña en esa huida. Si pensamos cuantas personas buenas pone el Señor en nuestro camino. Cuántos comparten con nosotros su pan, su vida, sus problemas, angustias y al final descubrimos la alegría de estos encuentros donde la presencia de Jesús está dentro de nosotros.

Quédate con nosotros Señor, hazte nuestro compañero de camino.. continúa saliendo al paso de nuestras decepciones, abandonos. No dejes de iluminarnos con tu Palabra ni de alimentarnos con tu pan.

Reflexión del sábado día 18

Reflexiones desde la ventana 01

https://www.youtube.com/watch?v=2u0pI7UUflQ&t=11s

2 domingo de pascua A

2º PASCUA A copia

Perseveraban en la enseñanza apostólica y en la fracción del pan. Estaban impresionados los signos que hacían. Cuánto nos cuesta persevera en nuestra búsqueda de la verdad, cuánto nos cuesta ver en los acontecimientos de la vida la mano del Señor.

Y cuando nos paramos a pensar nos damos cuenta de tanta gracia, tanto don recibido del Señor que es siempre bueno con nosotros.

Tan bueno que al presentarse Jesús en cenáculo no les reprende su miedo,  les trae la PAZ. Paz a vosotros, es el primer don que recibimos del resucitado. El segundo don será la alegría interior que viene a liberarnos de la tristeza, del desánimo. En ese momento se les levanta la pesada losa del miedo que al igual que hoy nos hace estar en casa con las puertas cerradas por miedo, miedo….

Te pedimos Señor que hoy abras nuestras puertas a la cooperación para que a nadie le falte lo necesario. Te pedimos ilumines el trabajo de nuestros científicos para que logren dominar la pandemia. Te pedimos por los sanitarios en todos sus campos, haz que ellos cercanos al dolor consuelen y lleven a los enfermos la paz y alegría del Señor que nos trae con su presencia en medio de nosotros.

La pesca milagrosa

LA PESCA MILAGROSA

5º domingo de cuaresma A

SEÑOR PROTEGENOS COMO HICISTE CON TUS DISCIPULOS

Acoge en tus manos de PADRE a cuantos están partiendo hacia tu morada

5º CUARESMA A

UNA PUERTA ABIERTA Estamos demasiado atrapados por el «más acá» para preocuparnos del «más allá». Sometidos a un ritmo de vida que nos aturde y esclaviza, abrumados por una información asfixiante de noticias y acontecimientos diarios, fascinados por mil atractivos que el desarrollo técnico pone en nuestras manos, no parece que necesitemos un horizonte más amplio que «esta vida» en la que nos movemos. ¿Para qué pensar en «otra vida»? ¿No es mejor gastar todas nuestras fuerzas en organizar lo mejor posible nuestra existencia en este mundo? ¿No deberíamos esforzarnos al máximo en vivir esta vida de ahora y callarnos respecto a todo lo demás? ¿No es mejor aceptar la vida con su oscuridad y sus enigmas, y dejar «el más allá» como un misterio del que nada sabemos? Sin embargo, el hombre contemporáneo, como el de todas las épocas, sabe que en el fondo de su ser está latente siempre la pregunta más seria y difícil de responder: ¿qué va a ser de todos y cada uno de nosotros? Cualquiera que sea nuestra ideología o nuestra fe, el verdadero problema al que estamos enfrentados todos es nuestro futuro. ¿Qué final nos espera? Peter Berger nos ha recordado con profundo realismo que «toda sociedad humana es, en última instancia, una congregación de hombres frente a la muerte». Por ello, es ante la muerte precisamente donde aparece con más claridad «la verdad» de la civilización contemporánea, que, curiosamente, no sabe qué hacer con ella si no es ocultarla y eludir al máximo su trágico desafío. Más honrada parece la postura de personas como Eduardo Chillida, que en alguna ocasión se expresó en estos términos: «De la muerte, la razón me dice que es definitiva. De la razón, la razón me dice que es limitada». Es aquí donde hemos de situar la postura del creyente, que sabe enfrentarse con realismo y modestia al hecho ineludible de la muerte, pero que lo hace desde una confianza radical en Cristo resucitado. Una confianza que difícilmente puede ser entendida «desde fuera» y que solo puede ser vivida por quien ha escuchado, alguna vez, en el fondo de su ser, las palabras de Jesús: «Yo soy la resurrección y la vida». ¿Crees esto? Pagóla