DOMINGO DE PENTECOSTES

PENTECOSTES A

Nuestro Dios no deja de sorprendernos. ¿Os gustan las sorpresas? ¿Y los regalos?. A mi encanta que me sorprendan, que me regalen… Pero con los años voy teniendo más gozo en regalar y sorprender a los que quiero… Me encanta ver las caras de ilusión, los ojos abiertos… Pues me imagino que a Dios Padre le pasa un poco lo mismo: le encanta sorprendernos cuando menos lo esperamos… Como hoy en Pentecostés, la gran sorpresa de los cristianos, que consistió en el regalo del Espíritu Santo que es el que nos hace movernos, vivir, existir…

Dice la lectura que estaban todos juntos y de repente… Un ruido, una visión como de fuego… Y hablando en lenguas diferentes… Y es que Dios no es de todos…

Por eso también la Iglesia celebra hoy el día del Apostolado Seglar. Esto quiere decir que la Iglesia no es solo de curas y monjas… Es y pertenece a todo el pueblo cristiano, pero ojo, que esto lleva a unas responsabilidades:

  1. formarnos como cristianos y saber responder a las preguntas que nos hacen.
  2. comprometernos en ser testigos y servidores del Evangelio en nuestro ambiente y portarnos como se espera de nosotros.
  3. Y cuando vemos necesidades, no podemos hacer como que no nos damos cuenta.
  4. Pasar a la acción, no quedarnos solo en reuniones.

Si os habéis dado cuenta, dice la lectura que el Espíritu bajó sobre todos, no sobre algunos… Todos nosotros estamos llamados a construir la Iglesia, la parroquia. No podemos decir que no es tarea nuestra.

Y en el Evangelio Jesús dice que nos envía a todos a una misión… Todos somos necesarios para cumplir el deseo del Padre de transformar esta sociedad muchas veces egoísta en solidaria. Por eso es necesario vivir y asumir riesgos, exponernos a fallar… Daos cuenta de una cosa: Quien nada empieza, no puede fracasar… Pero ¿qué podemos esperar de la vida cuando no empezamos nada, cuando no nos arriesgamos?

Lo contrario a la acción es la parálisis… Por miedo no hacemos cosas, o solo hacemos lo de siempre… Hoy, en Pentecostés estamos llamados a hacer algo diferente, como hizo Dios con esos pobres discípulos que no se atrevían a salir… Dios es siempre nuevo, sorprendente… Quien dice que conoce a Dios… No lo conoce…

Dejaos sorprender… Haced cosas nuevas, vivid con el Espíritu que Dios nos regala… Y veremos cosas nuevas.