SAGRADA FAMILIA CICLO C

 

 

SAGRADA FAMILIA C

Al escuchar este texto yo me pregunto: ¿qué es lo que me quiere decir hoy Jesús? ¿Qué lecciones tengo que aprender al considerar a tu familia, al ver cómo vivías con tu madre, María, y con tu padre, José? Dímelo, Jesús, ¿qué me quieres decir? Siento que me dices tantas cosas… y me las dices al corazón. Hoy me hablas de la palabra “familia”. Parece que quieres que viva mi familia, el ambiente donde vivo, el ambiente donde estoy de una manera igual que tu familia, tu familia de Nazaret. Y me llevas a tu casa, a Nazaret, a tu hogar. Y allí, ¿qué es lo que veo, Jesús? Veo una familia unida, donde reina la paz, el silencio, el trabajo. Jesús, cuando considero y veo cómo vivís los tres—María, José… contigo—, cuando contemplo esta familia, me lleno de asombro, me impacta verla, observarla, sentirla. ¿Cómo Tú, Jesús, sabiendo quién eres, obedeces a María y a José, tus padres? ¿Cómo te humillas tanto? Ya sé, para enseñarme también la gran lección de la humildad, la lección de la pobreza —interior y exterior—, de estar en una familia tranquila, pobre, escondida, llevando el trabajo ordinario con mucho amor. Me llevas hoy a pensar mucho para que quite todos estos afanes que tengo: a veces ese afán de sobresalir, de ser tenida en mucho… y en más. Me llevas también a pensar que valore mi familia, que valore mi casa, a los míos, con quien estoy. Que aprenda de ti a rezar, a escuchar, a trabajar, a servir….

Domingo 4 adviento ciclo c

 

ADVIENTO 4ºC

Muy cercanos ya a celebrar el Nacimiento de Jesús en nosotros, san Lucas nos presenta esta escena entre María e Isabel, ambas embarazadas, ambas llenas de vida. El encuentro llama la atención por la alegría y por la fe. – Alegría: manifestada en que la criatura, en Isabel, salta de alegría, se llena del Espíritu Santo, habla a voz en grito… Isabel se siente inunda por la presencia de María y por la criatura de la que ella es portadora. A su vez, María saluda a Isabel, se ha ido a la montaña para ayudar a su prima. Y esta es la primera clave para celebrar la Navidad: la alegría. Es una alegría que nace del interior del ser humano y que inmediatamente se manifiesta al exterior en forma de servicio. Se trata de una alegría que nace del fondo del corazón pues ambas se sienten habitadas por Dios. En nuestras comunidades falta fe provocada por la acogida y vivencia gozosa de la fe. Nuestras celebraciones y compromisos muchas veces estás teñidos de obligatoriedad o rutina que matan la alegría. Fe. Dichosa tu que has creído. Feliz, tu María porque lo que te ha dicho el Señor se cumplirá. La alegría y la felicidad es fruto de la fe, de la aceptación de María del plan y propuesta que ha experimentado en Nazaret.

CUIDA LA NATURALEZA CUIDA EL PLANETA

ECOLOGIA PANCARTA

3 Domingo de Adviento ciclo C

 

 

ADVIENTO 3ºC

Querido amigo: Nos estamos preparando para la venida de Jesús y lo vamos haciendo en este camino de Adviento. Hoy se nos habla de la alegría; días atrás se nos hablaba de la esperanza, del cambio de vida. Hoy se nos habla de la alegría porque el Señor está cerca, pero se nos exige un modo de realizar y llegar a esta alegría. Juan Bautista nos lo va a relatar a través de las preguntas que le hacen las diversas personas de los diversos estamentos, y él va respondiendo cómo tenemos que hacer este cambio para estar alegres en el Señor y para preparar nuestro corazón hacia esa venida. Hoy no nos vamos a perder esta invitación a la alegría y vamos a ver los obstáculos que quitan nuestra alegría y nos quitan la felicidad.

2 Domingo de Adviento ciclo C

 

ADVIENTO 2ºC

Querido amigo: Poco a poco nos vamos adentrando en el Adviento, esta etapa que nos hace prepararnos interiormente para la venida de Jesús. Y hoy en este encuentro se nos regala un texto donde aparece un personaje central, un heraldo, un profeta, alguien que nos llama a que cambiemos de vida, y éste es Juan Bautista. Nos invita a preparar el camino del Señor, nos invita a un cambio radical. Sí, querido amigo, y hace esos verbos tan profundo: allanar, aplanar, enderezar, igualar. ¡Cuántas ocasiones tenemos en la vida y cuántas manifestaciones, cuántas malas formas, cuántas formas desagradables de carácter y a veces caminos torcidos! Y eso lo tenemos que enderezar para preparar el camino. Éste es el Adviento: una preparación profunda, pero una preparación que nace de la esperanza y nace de la alegría; una esperanza alegre. ¡Cuántos mensajes recibimos proféticos! Otras veces tenemos tantos mensajes…, llamadas a la penitencia, a la conversión, llamadas a la esperanza. Pero siempre se nos dice: “¡Preparaos, porque ya está cerca, ya viene el Señor!”.

Primer domingo de adviento ciclo c

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ADVIENTO 1ºC

ADVIENTO ESCUCHA LA LLAMADA Dios te llama, pero es a ti a quien le corresponde responder. ¡Dios tiene un plan increíble, y Él quiere USARTE! Él quiere salvarte de una vida de infelicidad, a una vida de verdadera paz y alegría. Él desea prepararte para la eternidad. Quiere usar tu vida para glorificar su nombre. Dios te está llamando. ¡Él te ama y quiere ayudarte! Entonces, ¿cómo es que Dios te está llamando? Quizás conoces a alguien cuya vida según Dios te desafía, o bien lees o escuchas algo que crea un anhelo de algo más. Quizás tratas de vivir una buena vida y reaccionar de buena manera, sin embargo casi siempre te quedas corto, y en lo profundo sientes un vacío. Este es Dios que te está llamando. Él te está hablando, pero es a ti quien le corresponde responder. Dile SI

Cristo Rey del Universo ciclo b

 

34º CRISTO REY-ORDINARIO B copia

Cuentan que hace años, un soldado americano que viajaba en un autobús, en Suecia, le dijo al hombre sentado junto a él: «América es el país más democrático del mundo. Cualquier ciudadano puede ir a la Casa Blanca a ver al Presidente y discutir los problemas con él». Y el hombre le contestó: «Eso no es nada. En Suecia, el rey y la gente viajan en el mismo autobús». Cuando el hombre se bajó del autobús, le dijeron al americano que su compañero de asiento era el mismo rey Gustav Adolf. Yo elijo al Rey Éraseuna vezunrey que quiso compartir sus bienes con todos sus súbditos. Proclamó un bando invitándoles a reunirse en el patio de armas; allí, en el día asignado, cada uno podría coger lo que quisiera. Llegó el día y en el gran patio estaban expuestas todas las riquezas del rey: Joyas, relojes, alfombras, muebles, coches… En medio del patio, un gran trono desde el cual el rey examinaba a sus súbditos. En sus ojos brillaba la avaricia mientras admiraban aquel enorme mercadillo gratis del jueves real. Una anciana se acercó al trono del rey y le preguntó: ¿Es verdad, majestad, que puedo elegir lo que quiera de lo que aquí veo? «Sí, puede elegir lo que usted quiera», le contestó el rey. «Entonces, yo elijo al rey», dijo la anciana. «Por haber elegido al rey, todo lo mío es también suyo». ….

Oración joven 19 de octubre 2018

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Oración Jóvenes 19-oct-2018

Domingo XXXIII ciclo b

33º ORDINARIO B

El mejor conocimiento del lenguaje apocalíptico, construido de imágenes y recursos simbólicos para hablar del fin del mundo, nos permite hoy escuchar el mensaje esperanzador de Jesús sin caer en la tentación de sembrar angustia y terror en las conciencias. Un día, la historia apasionante del ser humano sobre la tierra llegará a su final. Esta es la convicción firme de Jesús. Esta es también la previsión de la ciencia actual. El mundo no es eterno. Esta vida terminará. ¿Qué va a ser de nuestras luchas y trabajos, de n

Domingo XXXII tiempo ordinario B

 

32º ORDINARIO B

El contraste entre las dos escenas es total. En la primera, Jesús pone a la gente en guardia frente a los escribas del templo. Su religión es falsa: la utilizan para buscar su propia gloria y explotar a los más débiles. No hay que admirarlos ni seguir su ejemplo. En la segunda, Jesús observa el gesto de una pobre viuda y llama a sus discípulos. De esta mujer pueden aprender algo que nunca les enseñarán los escribas: una fe total en Dios y una generosidad sin límites. La crítica de Jesús a los escribas es dura. En vez de orientar al pueblo hacia Dios buscando su gloria, atraen la atención de la gente hacia sí mismos buscando su propio honor. Les gusta «pasearse con amplios ropajes» buscando saludos y reverencias de la gente. En la liturgia de las sinagogas y en los banquetes buscan «los asientos de honor» y «los primeros puestos». Pero hay algo que, sin duda, le duele a