Corpus Cristi ciclo A

CORPUS CRISTI A

Dicen que el mal de las personas es que olvidamos pronto lo bueno y lo malo… Por eso Moisés, en la primera lectura, se preocupa de recordar a su pueblo que es Dios el que los sacó de la esclavitud, de los peligros, los ha hecho fuertes en el desierto… .

Las lecturas de hoy hacen fuerza en que el pan de la Eucaristía sacia nuestra hambre… Pero el problema es que nos acercamos muchas veces a esta mesa «sin hambre» y me explico: Cuando los israelitas caminan por el desierto se mueren de hambre y el pan del cielo les alimenta de verdad… Cuando los primeros cristianos están empezando, la Eucaristía era verdadero motivo de alegría, el momento más esperado de la semana… El momento de celebrar, de compartir…

Pero ¿nosotros tenemos hambre o este es el mejor momento de la semana? Debemos pensar que nos acercamos a es- te altar para llenar una necesidad: saciar el hambre de Dios y motivar nuestra fe, nuestra esperanza, nuestro amor…

Tenemos que desear tomar el Cuerpo y la Sangre de Jesús… Y os recuerdo que el deseo es lo que hace que nos movamos. Deseamos lo que no tenemos o lo que tienen otros… El deseo llena un vacío… Pero muchas veces ya tenemos de todo… Pero fijaros bien:

– Una sonrisa llena de alegría a quien va dirigida.

– Una palabra amable llena de amistad una conversación.

Y todos queremos llenarnos de esto, tenemos hambre de esto… Pues lo mismo nos pasa con Dios: es amor en todo momento, alegría para el día a día y amistad para siempre… Yo a esto me apunto: A dejarnos abrazar por Dios cuando estamos tristes, a ver la sonrisa de las personas cuando nos ven, a llamar amigo a Dios porque sé que siempre está conmigo… Y resulta que esas cosas sí que las deseo… ¿Y vosotros? ¿Hace cuánto que no habéis dado una sonrisa? ¿Y una palabra amable?.

El Cuerpo y Sangre de Cristo de esta Eucaristía nos dará esa fuerza para seguir haciendo el bien, para demostrar que ser cristiano es vivir en alegría y paz, para ser testigo de la Pascua, servidor de los que más nos necesitan… Gracias chicos por hacer presente a Jesús en toda la parroquia, en todo el barrio, en toda la ciudad (o pueblo).