domingo 33 ordinario c

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

33º ordinario c

Los discípulos ven solo lo físico y exteriormente, lo espectacular, lo deslumbrante, lo grandioso. Jesús va más allá. Con su mirada profunda ve lo de dentro, lo humilde. Se da cuenta que los discípulos no le entienden y los baja de golpe. De todo lo que ven no quedará nada, lo edificado con expolio e injusticia tiene poca consistencia. (sobre los exvotos: era lo que se aplicaba a los adornos del templo, como las puertas hechas totalmente de oro, adornadas con enredaderas de oro de las que colgaban racimos, y así todo el templo). Solo permanecerá lo construido sobre una entrega total. El templo y Jerusalén quedarán totalmente destruidos para que venga sobre la nube el nuevo templo, el Hijo del Hombre (Lc 21,27) que trae la salvación, la liberación.